domingo, 23 de noviembre de 2008


Incluso en estos tiempos
veloces como un Cadillac sin frenos,
todos los días tienen un minuto
en que cierro los ojos y disfruto
echándote de menos.

Incluso en estos tiempos
en los que soy feliz de otra manera,
todos los días tienen ese instante
en que me jugaría la primavera
por tenerte delante.

Incluso en estos tiempos
de volver a reír con los amigos,
todos los días tienen ese rato
en el que respirar es un ingrato
deber para conmigo.

Y se iría el dolor mucho más lejos
si no estuvieras dentro de mi alma,
si no te parecieras al fantasma
que vive en los espejos.

Incluso en estos tiempos
triviales como un baile de disfraces,
todos los días tienen unas horas
para gritar al filo de la aurora,
la falta que me haces.

Incluso en estos tiempos
de aprender a vivir sin esperarte,
todos los días tengo recaídas
y aunque quiera olvidar no se me olvida
que no puedo olvidarte.


Siempre tenes esa maldita costumbre de aparecer inesperadamente, pero sabes? Mi reacción ya no es igual, tal vez, quien te dice y tenias razón en que nunca se iba a dar, creo que no te diste cuenta, pero ya empieza a ser tarde...
Preguntate por que?, y ya que esta por quien.?

domingo, 9 de noviembre de 2008


Setenta veces siete lo intenté, si me largo
para siempre es porque no puedo más,
no tengo nada que perder
sólo el miedo a la soledad.
Me temo que esta vez es el fin,
adiós amor, adiós hombres.
Debe ser un caso de in-
compatibilidad de caracteres.
Cada vez que digo que sí
el en cambio opina que no,
siempre que prefiero dormir
el insiste en hacer el amor,

Cuando le propongo salir me contesta
"ni pensarlo, hogar, dulce hogar".
Canto algo de Bob
Dylan y protesta (maldición, su rollo es el vals).
Si me excita el sesenta y nueve
me grita: "quiero un cuarenta y dos".
Siempre que en mi piso de Tabernillas llueve
en su buhardilla brilla el sol.
...Adiós amor, adiós hombres.
Debe ser un caso de in-
compatibilidad de caracteres.

Cuando doy un paso adelante
el da dos pasos atrás,
si ando loca por una amante
me echa un poco de bromuro en el coñac.
Siempre que lo voy a besar
me lo impide un repentino ataque de tos,
trato de dejar
de fumar, y por mi santo me regala un cartón.
Cuando de repente la olvido
jura que se muere por mí.
Siempre que por fin me suicido
acto seguido le entran ganas de vivir.
Incompatibilidad de caracteres.


Alla me espera algo mejor.