martes, 17 de febrero de 2009


Ya perdi la cuenta, pero una vez más intente - sin obtener resultados - comprenderte, de verdad ya no se que hacer, no soy una persona que este acostumbrada a la inseguridad y la confusion, al contrario de vos.
El 14 me mandaste ese mensaje que en cuanto termine de leer me dejo paralizada; era tal la mezcla de felicidad extrema y desconcierto que no sabía como reaccionar. Deberias saber muy bien la clase de efecto que algo asi provoca en mi, y seguramente es por eso que lo enviaste.
Por supuesto despues de responderte que no te entendia, estuve todo el resto de ese día y de los siguientes dandole vueltas y vueltas al asunto tratando de descifrar porque motivo podes decirme: "Feliz año mi amor" apenas una semana despues de pedirme con toda naturalidad que sea tu amiga, realmente no tiene el menor sentido.
Por fin hoy pude hablar con vos, aunque no sirvio de mucho; que ingenua fui al creer que vos me podrias sacar todas estas incertidumbres cuando estas muchisimo mas confundido que yo.
Y todo termino en "nadie sabe lo que pueda pasar en el futuro, esto es como jugar con fuego, hay que ver si te animas", claro como si no llevara meses ardiendo entre la desesperacion y la esperanza.
El tiempo que pase sin saber de vos me llevo a entender que eso no implica que deje de pensarte, no hace que dejes de existir para mi.
No se con que saldras mañana o dentro de una hora, pero yo sigo dispuesta a seguir adelante; despues de todo supongo que de alguna forma vos tampoco queres alejarte de mi, sin importar cuales sean tus razones; la mía es simplemente que no puedo.

No hay comentarios: