lunes, 27 de abril de 2009

Ver y sentir el dolor


Hoy puedo decir ciertamente que vi y senti el dolor. Lo viví. En el llanto desesperado de una madre, en el sufrimiento incontenible de una mujer, en el desconsuelo irremediable de los hijos, en la angustia incesante de la familia y los amigos ... en la impotencia de todos. Es capaz de quebrar al mas fuertes de los hombres. Porque en la busqueda de dar y recibir consuelo solo encontramos mas de ese dolor.
Y decimos que es injusto, y lo es, pero la justicia no forma parte de este mal. Vengar ese daño es lo unico que necesitamos para reconfortarnos, pero es un lujo que no podemos darnos. ¿Cómo podemos tomar venganza de esa perdida? Solo encontrando un antídoto contra ese veneno letal, que lamentablemente no esta en nuestras manos. Nos queda depositar nuestra confianza en el futuro, un futuro que ya nos llego tarde.
Cuantas veces repetimos que una hora se nos hace interminable, que un dia nos parece eterno, ignorando lo enormemente equivocados que estamos realmente. El final nunca llega en un momento justo, no importa la edad, siempre es demasiado pronto, porque aunque lo desconozcamos o queramos negarlo nuestra estadía es muy corta. Cuando algo termina tengan por cierto que nunca lo hace a tiempo. El tiempo es algo que nunca podremos medir.
El ser humano persigue respuestas a todo tipo de preguntas porque esta en su naturaleza, pero, ¿Como se puede explicar esto? ¿Que justificación posible podemos hallar? Y al no conseguir contestarlas, nos las preguntamos una y otra vez.
Siempre pense que es por eso que la gente necesita creer en algo, aferrarse a ello con todas sus fuerzas y depositarle toda su fe y esperanza, simplemente para seguir; pero para mi eso es tan solo una ilusion, y elijo no comprarla. Prefiero la realidad, con todos sus desperfectos, sus golpes, su crueldad. Porque asimilarla es parte de crecer, y definitivamente no hay nada mas complicado que eso; crecer y descubrir que todo es mucho mas dificil, amargo, triste, tormentoso y sombrío de lo que jamas hubiesemos llegado a imaginar. Y es inevitable. Quien no lo comprenda, no crecerá. Quien no sufra no sentirá. Quien no pierda nunca amará. Y entonces aquel no vivió.
El dolor, ese sentimiento tan terrible y tortuoso es una parte de nuestras vidas, la mas dura quizas, pero nos recuerda que estamos vivos y por eso debemos continuar.
Quien haya sentido y haya creado sentimientos en los otros siempre estará vivo.
No hay pena mas grande que el no haber sentido, porque esa es la más definitiva de las muertes.
La única posible.




Y en días como este...
¿Cómo puede alguien creer en Dios?

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