Qué casualidad fue encontarte justo acá,
yo tan puesta, vos tan apuesto.
Qué sofisticado fue invitarte a coquetear,
yo tan lenta, vos tan regio, sos hermoso, sos hermoso.
Qué barbaridad haber tenido que esperar
para vernos de tan cerca.
Desnudémonos y no digamos nada más,
en silencio tus caricias son hermosas, son hermosas
Y el mundo sonríe conmigo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario