Tus besos llegaron después,
me dijiste: me gustaron tanto,
tal vez, demasiado...
Tu sonrisa fue como un faro
y ahi dirigí mi proa y mi viento,
parece que fue a tiempo.
Una dosis fue suficiente,
una dosis fue suficiente.
Tus besos perturban mi calma casera,
bienvenido seas.
No, no, no, no tengas miedo,
si el cielo se mueve es a tu favor;
y si alguna estrella se cae,
seguro que es para vos.
Por fin estas de vuelta!
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